El derecho civil es el derecho de la vida cotidiana: los contratos que firmamos, las deudas que nos reclaman o reclamamos, los daños que sufrimos, la vivienda en la que vivimos. Regula las relaciones personales y patrimoniales entre particulares y está presente, aunque no lo veamos, en casi todas nuestras decisiones.
Detrás de cada conflicto civil hay una preocupación concreta: un dinero que no llega, un contrato incumplido, un daño sin reparar. Nuestro trabajo es resolver ese problema de la forma más rápida y menos costosa posible para el cliente.
En nuestro despacho, con sedes en A Coruña y Madrid, apostamos primero por la solución negociada: los medios adecuados de solución de controversias (MASC), hoy requisito previo a la demanda en la mayoría de los pleitos civiles, bien utilizados son una oportunidad y no un trámite.
Y cuando el acuerdo no es posible, litigamos con la solvencia que da una larga experiencia procesal: demandas bien construidas, prueba sólida y defensa rigurosa en la vista.
¿Se encuentra en alguna de estas situaciones?
- Ha firmado algo que ahora le está dando problemas
- Alguien no está cumpliendo lo que acordaron
- Le deben dinero y lleva tiempo esperando a que le paguen
- Le han cambiado las condiciones después de haber firmado
- La otra persona o empresa ha dejado de responderle cuando intenta solucionarlo
En estos casos podemos ayudarle a reclamar lo que le corresponde, primero por la vía negociada y, si no hay acuerdo, ante el juzgado.
Contratos y Obligaciones
El contrato es la herramienta jurídica más utilizada y, a la vez, la más descuidada. Buena parte de los pleitos civiles nacen de contratos mal redactados o firmados sin asesoramiento.
Redacción y revisión de contratos
Un contrato claro previene conflictos futuros. Redactamos y revisamos contratos de compraventa, arrendamiento, préstamo, prestación de servicios y cualquier otro negocio entre particulares, cuidando las cláusulas que después marcan la diferencia: garantías, plazos, penalizaciones e incumplimientos.
Incumplimientos contractuales
Cuando la otra parte no cumple, la ley ofrece varias vías: exigir el cumplimiento, resolver el contrato y reclamar los daños causados. Analizamos la opción más conveniente en cada caso y la ejercitamos primero extrajudicialmente y, si es necesario, ante los tribunales.
Nulidad y resolución de contratos
No todo contrato firmado es válido: el error, el engaño o la falta de capacidad pueden viciarlo, y las cláusulas abusivas pueden anularse. Estudiamos la validez de los contratos y ejercitamos las acciones de nulidad y resolución cuando existe fundamento para ello.
Reclamaciones de Cantidad
Cobrar lo que se nos debe no debería ser un calvario. Existen procedimientos ágiles para reclamar deudas, y una estrategia adecuada acorta los plazos y aumenta las posibilidades de cobro efectivo.
La reclamación extrajudicial
Antes del juzgado, agotamos la vía del acuerdo: requerimientos de pago fehacientes, negociación y los medios adecuados de solución de controversias que la ley exige intentar. Muchas deudas se cobran sin pleito cuando la reclamación está bien planteada desde el principio.
El proceso monitorio y el juicio declarativo
Para las deudas documentadas, el proceso monitorio es una vía rápida y eficaz; para las controvertidas, el juicio verbal u ordinario. Elegimos el procedimiento adecuado a cada deuda y lo tramitamos hasta la sentencia.
La ejecución: cobrar de verdad
Una sentencia favorable no cobra por sí sola. Instamos la ejecución, investigamos el patrimonio del deudor y solicitamos los embargos de cuentas, sueldos y bienes necesarios para que la reclamación termine donde debe: en el cobro efectivo.
Responsabilidad Civil e Indemnizaciones
Quien causa un daño a otro debe repararlo. La responsabilidad civil abarca desde el accidente de tráfico hasta la negligencia profesional, y su objetivo es que la víctima quede indemne.
Daños y perjuicios
Reclamamos la indemnización de toda clase de daños: materiales, personales y morales, causados por acción u omisión, con o sin contrato de por medio. Acreditamos la responsabilidad y el nexo causal con el rigor probatorio que estos pleitos exigen.
Accidentes y compañías aseguradoras
Frente a las aseguradoras, la primera oferta rara vez es la justa. Valoramos el daño con criterios propios —con apoyo pericial médico cuando es necesario—, negociamos desde esa base y acudimos al juzgado cuando la compañía no ofrece una indemnización adecuada.
La cuantificación del daño
Una buena reclamación se juega en la cuantificación: secuelas, perjuicio estético, lucro cesante, daño moral. Aplicamos los baremos y la jurisprudencia más favorable para que la indemnización refleje el daño realmente sufrido, también en sus dimensiones menos visibles.
Propiedad y Vivienda
La vivienda es el patrimonio más importante de la mayoría de las familias, y también una fuente frecuente de conflictos: con el arrendatario, con la comunidad, con los copropietarios.
Arrendamientos
Asesoramos a propietarios e inquilinos en todo el ciclo del alquiler: redacción del contrato, actualizaciones de renta, obras, resolución y recuperación de la vivienda. Tramitamos los desahucios por impago y por expiración del plazo, y las reclamaciones de rentas adeudadas.
Comunidades de propietarios
La convivencia en propiedad horizontal genera conflictos propios: impugnación de acuerdos de la junta, reclamación de cuotas impagadas, obras no consentidas, actividades molestas. Intervenimos en su resolución por la vía del acuerdo y, cuando es preciso, en los procedimientos judiciales correspondientes.
Copropiedad y división de la cosa común
Cuando varias personas comparten un bien —una herencia, una vivienda comprada a medias— y el acuerdo se vuelve imposible, la ley permite poner fin a la situación. Tramitamos la división de la cosa común y la extinción del condominio, negociada o judicial, protegiendo el valor del patrimonio de nuestros clientes.
Los Conflictos Patrimoniales en la Familia
La frontera entre el derecho civil y el derecho de familia está llena de conflictos patrimoniales: los que deja una ruptura, los que genera una convivencia y los que surgen entre parientes. Nuestra doble especialización nos permite abordarlos con una visión completa.
Después de la ruptura
La liquidación de la sociedad de gananciales, la división de la vivienda comprada en común o las cantidades aportadas por uno de los miembros de la pareja generan pleitos años después de la separación. Los resolvemos con la ventaja de conocer a fondo ambos ámbitos, el familiar y el patrimonial.
Parejas de hecho
Las parejas no casadas carecen de un régimen económico legal, y su ruptura plantea problemas patrimoniales específicos: bienes comunes, compensaciones por el trabajo doméstico, aportaciones desiguales. Reclamamos y defendemos estos derechos, que existen aunque no exista matrimonio.
Contratos entre familiares
Los préstamos entre padres e hijos, las donaciones y las aportaciones para la compra de vivienda suelen hacerse sin documento alguno, y afloran como conflicto en las rupturas y las herencias. Asesoramos para documentarlos correctamente a tiempo y los reclamamos cuando el conflicto ya existe.
