La separación y el divorcio son las dos vías legales para poner fin a la convivencia matrimonial: la separación suspende la vida en común sin disolver el vínculo, mientras que el divorcio extingue definitivamente el matrimonio. Elegir el camino adecuado, y recorrerlo bien, condiciona el futuro personal, familiar y económico de quienes lo atraviesan.
Son decisiones que se toman en momentos de gran carga emocional, y por eso requieren algo más que conocimiento legal: requieren información clara, estrategia y un acompañamiento constante.
En nuestro despacho, con sedes en A Coruña y Madrid, analizamos cada situación de forma rigurosa y buscamos la vía más beneficiosa para nuestros clientes, ya sea a través del diálogo, la mediación o el procedimiento judicial.
Cuando hay hijos menores implicados, su bienestar es siempre la prioridad. Nuestra doble formación jurídica y pedagógica nos permite proteger sus intereses también desde el plano educativo y emocional.
Divorcio de Mutuo Acuerdo
Cuando ambas partes están dispuestas a entenderse, el divorcio de mutuo acuerdo es la vía más rápida, económica y menos dolorosa, especialmente para los hijos. Nuestro papel es garantizar que ese acuerdo sea justo y proteja adecuadamente los derechos de nuestros clientes antes de firmar nada.
El convenio regulador
Es el documento central del divorcio de mutuo acuerdo: recoge la custodia de los hijos, el régimen de visitas, las pensiones, el uso del domicilio familiar y el reparto de los bienes. Redactamos convenios claros y completos, que anticipan los conflictos futuros y evitan tener que volver al juzgado por cuestiones que pudieron preverse.
Negociación y mediación
Antes de acudir a la vía judicial, exploramos siempre la posibilidad de alcanzar un acuerdo. Nuestra experiencia en negociación y mediación familiar nos permite acercar posturas incluso en situaciones de conflicto, preservando las relaciones familiares y reduciendo el coste emocional y económico del proceso.
Tramitación ante el juzgado o ante notario
Presentamos la demanda de mutuo acuerdo junto con el convenio regulador ante el juzgado competente y acompañamos a nuestros clientes en la ratificación. Cuando no existen hijos menores, el divorcio puede formalizarse también ante notario, una vía aún más ágil sobre la que asesoramos en cada caso.
Divorcio Contencioso
Cuando el acuerdo no es posible, o cuando lo que propone la otra parte perjudica a nuestro cliente o a los hijos comunes, defendemos sus intereses ante el juzgado. Contamos con una sólida experiencia en la práctica forense y en la intervención en sala, con vistas celebradas en toda España.
Demanda y contestación
Preparamos la demanda de divorcio —o la contestación, si es la otra parte quien la presenta— definiendo con precisión las medidas que se solicitan: custodia, visitas, pensiones, uso de la vivienda. Un planteamiento inicial bien construido condiciona favorablemente todo el desarrollo posterior del procedimiento.
Estrategia procesal y prueba
Cada caso exige una estrategia propia. Analizamos la situación familiar y económica, reunimos la prueba documental, testifical y pericial necesaria, y la presentamos en el momento procesal oportuno. El dominio de los plazos, las formalidades y el funcionamiento real de los juzgados marca la diferencia en un contencioso.
Defensa en la vista
La vista es el momento decisivo del procedimiento. Intervenimos en sala con preparación exhaustiva y determinación, defendiendo la posición de nuestros clientes ante el juez y sometiendo a contradicción la prueba de la parte contraria.
Recursos
Si la sentencia no recoge adecuadamente los intereses de nuestro cliente, valoramos con él la viabilidad del recurso de apelación y, en su caso, lo interponemos y defendemos ante la Audiencia Provincial.
Medidas Provisionales y Urgentes
Un proceso de divorcio puede prolongarse durante meses, pero la vida familiar no se detiene. Las medidas provisionales permiten regular la situación desde el primer momento: quién permanece en la vivienda, con quién están los hijos y cómo se atienden los gastos mientras se tramita el procedimiento.
Medidas previas y coetáneas a la demanda
Solicitamos medidas provisionales antes de presentar la demanda —cuando la urgencia lo exige— o junto con ella, para que la situación familiar quede ordenada judicialmente desde el inicio del proceso y no dependa de la buena voluntad de la otra parte.
Vivienda, custodia y pensiones provisionales
Las medidas provisionales regulan el uso del domicilio familiar, la custodia provisional de los hijos, el régimen de visitas y las pensiones durante la tramitación. Defendemos que estas medidas, que con frecuencia anticipan las definitivas, se fijen desde el principio en los términos más favorables para nuestros clientes.
Protección en situaciones de especial vulnerabilidad
Cuando la ruptura se produce en un contexto de violencia de género, actuamos con carácter inmediato: solicitud de órdenes de protección y medidas cautelares penales y civiles, coordinando el procedimiento de familia con el penal para garantizar la seguridad de nuestro cliente y de sus hijos.
Los Hijos en el Proceso de Ruptura
Los hijos no se divorcian: son los adultos quienes deben protegerlos de las consecuencias de la ruptura. Nuestra doble condición de despacho jurídico y pedagógico nos permite abordar esta dimensión del proceso con una perspectiva que va más allá del estricto marco legal.
Custodia y régimen de visitas
En el marco del divorcio se decide la modalidad de custodia —compartida o exclusiva— y el régimen de visitas del progenitor no custodio. Defendemos la opción que mejor protege el interés del menor en cada caso concreto, acreditándola ante el juzgado con el rigor que estas decisiones exigen.
Pensión de alimentos
Cuantificamos la pensión de alimentos atendiendo a las necesidades reales de los hijos y a la capacidad económica de ambos progenitores, y la defendemos con la documentación acreditativa necesaria, tanto para fijarla como para reclamarla en caso de impago.
Acompañamiento educativo y emocional
Como pedagogas especializadas en familia, ayudamos a los progenitores a gestionar la separación también desde el plano educativo: cómo comunicar la ruptura a los hijos, cómo adaptar rutinas y normas a la nueva situación y cómo prevenir que el conflicto adulto afecte a su desarrollo. Un acompañamiento que marca la diferencia con otros despachos.
Consecuencias Económicas y Vida Posterior al Divorcio
El divorcio produce efectos patrimoniales que se prolongan mucho más allá de la sentencia. Anticipar estas consecuencias y regularlas correctamente evita años de conflicto posterior.
Pensión compensatoria
Cuando la separación o el divorcio genera un desequilibrio económico en uno de los cónyuges, este puede tener derecho a una pensión compensatoria. Analizamos si procede reclamarla —o cómo limitarla, cuando es nuestro cliente quien debe abonarla—, su cuantía y su duración.
Liquidación del régimen económico matrimonial
Tras el divorcio queda pendiente el reparto del patrimonio común: la liquidación de la sociedad de gananciales o la división de los bienes en régimen de separación. Tramitamos inventarios, valoraciones y adjudicaciones, tanto de mutuo acuerdo como por la vía contenciosa, incluidos los conflictos patrimoniales que surgen años después de la ruptura.
Modificación de medidas
Las circunstancias cambian: varían los ingresos, las necesidades de los hijos o el lugar de residencia. Tramitamos la modificación de las medidas acordadas en convenio o fijadas por sentencia para adaptarlas a la nueva realidad familiar.
Ejecución e incumplimientos
Una sentencia que no se cumple no protege a nadie. Ante el impago de pensiones o el incumplimiento del régimen de visitas, instamos la ejecución judicial de lo acordado, reclamamos las cantidades adeudadas y solicitamos las medidas necesarias para que lo establecido se cumpla.
